Aseguran haber descubierto el primer planeta fuera de nuestro galaxia

Astronomía Braylin Ivan Payano 636 Visitas

Aseguran haber descubierto el primer planeta fuera de nuestro galaxia
Imagen ilustrativa del planeta

Astrónomos aseguran haber descubierto el primer planeta fuera de nuestra galaxia en Messier 51 (M51) la galaxia remolino ubicada en la constelación de Canes.

Se encuentra a 28 millones de años luz de distancia, en Messier 51 (M51), también llamado universo del Remolino por su perfil característico, y podría ser el principal planeta encontrado fuera de nuestro propio sistema cósmico de la Vía Láctea. En cuanto al tamaño de Saturno, ha sido reconocido por un grupo de cosmólogos del Centro de Astrofísica de Harvard y del Smithsonian (CfA) en Cambridge, Massachusetts (EE.UU.), y a pesar de que su realidad actualmente no parece poder ser afirmada, la siguiente estrategia utilizada por los investigadores, a frecuencias de rayos X, abre otra ventana para buscar universos a distancias más prominentes que cualquier otro momento en la memoria reciente.

Hasta ahora, los observadores de estrellas han encontrado alrededor de 4.000 exoplanetas, como se denomina a los externos a nuestro Sistema Solar. Sin embargo, todos ellos se encuentran en nuestro mundo, prácticamente todos dentro de unos 3.000 períodos de luz de la Tierra. El exoplaneta concebido en M51 estaría muchas veces más lejos que los de la Vía Láctea.

"Intentamos abrir un campo totalmente diferente para descubrir universos diferentes a través de la búsqueda de solicitantes de planetas en frecuencias de rayos X, un procedimiento que hace concebible encontrarlos en sistemas diferentes", afirma Rosanne Di Stefano, del CfA, responsable de la revisión distribuida para esta semana en 'Nature Astronomy'.

El tamaño de Saturno

Este nuevo resultado depende de los desplazamientos, ocasiones en las que la sección de un planeta ante una estrella obstruye parte de la luz de ésta. Los cosmólogos que utilizan telescopios terrestres y espaciales, por ejemplo, los de las misiones Kepler y TESS de la NASA, buscan desplomes en la luz óptica, la radiación electromagnética que la gente puede ver, lo que ha provocado la revelación de miles de planetas.

Di Stefano y sus colaboradores, por su parte, buscaron inmersiones en el esplendor de los rayos X obtenidos de los marcos dobles formados por una estrella de neutrones o una abertura oscura que arrastra gas de una estrella amiga cercana. El material cercano a la estrella de neutrones o a la abertura oscura se sobrecalienta y emite rayos X.

Como aclaran los analistas, dado que la zona que produce espléndidos haces X es pequeña, un planeta que pase por delante de ella podría obstaculizar la mayor parte o la totalidad de los haces X, lo que haría que el viaje fuera más sencillo de reconocer, ya que los haces X podrían desaparecer dentro y fuera. Esto podría permitir la identificación de exoplanetas a distancias mucho más prominentes que las actuales revisiones de viajes de luz óptica, que distinguen pequeñas caídas de luz debido a que el planeta sólo cuadra una pequeña parte de la estrella.

El grupo utilizó esta técnica para distinguir el exoplaneta solicitante en un marco doble llamado M51-ULS-1, situado en M51. Este marco doble contiene una abertura oscura o estrella de neutrones que rodea a una estrella compañera con una masa aproximadamente varias veces superior a la del Sol. El viaje del rayo X que descubrieron utilizando la información del telescopio espacial Chandra se mantuvo alrededor de tres horas, tiempo durante el cual la emanación del rayo X disminuyó hasta desaparecer. A la vista de estos y otros datos, los especialistas calibran que el exoplaneta solicitante en M51-ULS-1 tendría un tamaño similar al de Saturno y rodearía la estrella de neutrones o abertura oscura a una distancia aproximada del doble de la separación entre Saturno y el Sol.

Un segundo viaje en 70 años

Los creadores reconocen que necesitarían más información para comprobar que se trata sin duda del primer exoplaneta extragaláctico. Una de las pruebas es que el enorme círculo del planeta aspirante implica que no volverá a cruzar ante el marco paralelo hasta dentro de unos 70 años, lo que frustra cualquier esfuerzo de percepción corroborativa durante bastante tiempo.

"Lamentablemente, para afirmar que estamos viendo un planeta, lo más probable es que tengamos que esperar mucho tiempo para ver otro viaje", reconoce Nia Imara, de la Universidad de California en Santa Cruz, y co-creadora del repaso. "Además, debido a las vulnerabilidades relacionadas con el tiempo que requiere para dar la vuelta, no sabríamos con precisión cuándo buscar", añade.

En cuanto a otras posibles aclaraciones, los especialistas consideran improbable que lo que han visto sea esencialmente una neblina de gas y residuos que pasan ante la fuente de rayos X, ya que las cualidades de la ocasión son muy singulares.

"Nos damos cuenta de que estamos presentando un caso intrigante y llamativo, por lo que confiamos en que diferentes observadores de estrellas lo miren con cautela", dice Julia Berndtsson, de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, y además co-creadora del trabajo. "Creemos que tenemos un argumento sólido, y ése es el medio por el que funciona la ciencia", señala.

Pasado salvaje, futuro peligroso

En el caso de que exista un planeta en este marco, los analistas confían en que probablemente haya tenido una historia salvaje y un pasado brutal. Un exoplaneta en el marco habría tenido que soportar una explosión cósmica que hizo la estrella de neutrones o la apertura oscura. El futuro también puede ser peligroso. Tarde o temprano, la estrella compañera podría igualmente detonar como una explosión cósmica y hacer estallar el planeta de hecho con grados de radiación asombrosamente significativos.

Di Stefano y sus colaboradores buscaron viajes de rayos X en tres sistemas más allá de la Vía Láctea, utilizando tanto Chandra como el XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA). Su búsqueda abarcó 55 marcos en M51, 64 marcos en Messier 101 (el universo del Molinete) y 119 marcos en Messier 104 (el sistema del Sombrero), pero sólo descubrieron un exoplaneta competidor.

Los creadores buscarán a través de los documentos de Chandra y XMM-Newton otros competidores en diferentes sistemas cósmicos. Las colecciones informativas críticas de Chandra son accesibles para algo así como 20 mundos, incluyendo lo que sea como M31 y M33 que están mucho más cerca que M51, permitiendo identificar viajes más limitados. Otra línea de examen fascinante es la búsqueda de viajes de rayos X en fuentes de la Vía Láctea para encontrar nuevos planetas cercanos en condiciones poco comunes.

Fuente: ABC ciencia

Messier 51, M51-ULS-1, Galaxia Remolino, Planeta, Cosmos

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