Detectan gemas líquidas en la atmosfera del planeta WASP-121 b

Astronomía Braylin Ivan Payano 570 Visitas

Detectan gemas líquidas en la atmosfera del planeta WASP-121 b
Imagen ilustrativa de Júpiter WASP-121 b (Crédito de la imagen: Patricia Klein y MPIA)

Este clima extraño se descubrió en la primera investigación que se le realizó a este planeta en su lado oscuro.

Imagina una realidad en la que las nieblas están hechas de metal y los rubíes y zafiros fluidos caen a chorros desde el cielo. Otra revisión muestra que, en el exoplaneta WASP-121 b de Júpiter caliente, esto podría ser la verdad.

En 2015, los investigadores encontraron WASP-121 b, un exoplaneta monstruo de gas a 880 años luz de la Tierra. El mundo exterior es la cosa se conoce como un "Júpiter caliente", una clase de monstruos de gas que tienen similitudes reales a Júpiter sin embargo círculo sus estrellas mucho más cerca (por lo tanto, su naturaleza "caliente"). Desde su revelación, los científicos han investigado además este mundo y su extraño entorno.

En otra revisión, los investigadores que utilizan el telescopio espacial Hubble han hecho la principal estimación del clima en la parte nocturna más fría del planeta. También este clima nocturno parece tener varias características extrañas y maravillosas, incluyendo nieblas metálicas y aguaceros hechos de lo que podrían ser gemas líquidas.

"Es estimulante concentrarse en planetas como WASP-121 b que son totalmente diferentes a los de nuestro grupo planetario, ya que nos permiten percibir cómo actúan los aires en circunstancias escandalosas", dijo en una proclama la co-creadora Joanna Barstow, científica de la Universidad Abierta del Reino Unido.

Este Júpiter caliente está bloqueado tidalmente, lo que significa que tiene un lado que está continuamente enfrentado a su estrella y otro lado que se aleja. En el lado diurno de WASP-121 b, que se enfrenta a la estrella, los metales y los minerales desaparecen. El clima superior del lado diurno puede llegar a ser tan cálido como unos 5.400 grados Fahrenheit (3.000 grados Celsius), tan abrasador que el agua en el aire brilla y los átomos se separan, según una afirmación.

Sin embargo, en las noches del planeta, el grupo observó que la temperatura del aire está básicamente cortada por la mitad. Esta distinción en la temperatura hace que las brisas sólidas soplen de oeste a este en todo el planeta, llevando el agua a través del aire desde el lado del día hasta el lado de la noche. Cuando las partículas de agua se separan en iotas de hidrógeno y oxígeno por el calor del lado del día, las temperaturas frías del lado de la noche recombinan las moléculas en humo de agua. Esa agua es arrastrada de nuevo a la zona diurna por las brisas y separada en un ciclo incesante.

Las temperaturas del lado de la noche nunca son lo suficientemente bajas como para que las nieblas de agua enmarquen durante este ciclo, pero eso no implica que las nieblas no se formen de ninguna manera. Mientras que las nieblas de agua no enmarcan, las nieblas de metal sí lo hacen.

Informaciones anteriores del Hubble daban indicios de la existencia de metales como el hierro, el magnesio, el cromo y el vanadio en forma de gases en el mundo diurno. Sin embargo, en esta revisión, los científicos han descubierto que en el lado nocturno del planeta se enfría lo suficiente como para que estos metales se consoliden en nieblas.

Además, al igual que las brisas sólidas arrastran humos y moléculas de agua por todo el planeta para que se deshagan y se recombinen, las nieblas metálicas se desintegran en el lado diurno del planeta y se desvanecen, se consolidan de nuevo en el lado nocturno, etc.

En cualquier caso, las nieblas metálicas no son la principal peculiaridad inusual que estos científicos detectaron en este Júpiter caliente. Además, han localizado pruebas de posibles lluvias en forma de gemas líquidas.

Los investigadores se asombraron de que, entre los metales que distinguieron en el aire del planeta, no rastrearon aluminio ni titanio. Imaginan que este asombroso hallazgo podría aclararse porque los metales se consolidan y descienden a niveles inferiores del aire del planeta fuera de la extensión de estas percepciones, como indica la afirmación.

Este humo metálico denso en la bajada metálica vería el aluminio consolidarse junto con el oxígeno, enmarcando el corindón. Se trata de un compuesto metálico que, al ser contaminado por diferentes metales que se sospechan en el entorno del planeta, enmarcaría lo que conocemos en la Tierra como rubíes o zafiros, según la afirmación.

Este trabajo arrojó nueva luz sobre la caliente cara nocturna de Júpiter, aunque el grupo se concentró además en la cara diurna del planeta.

"Para comprobar toda la superficie de WASP-121 b, tomamos espectros con el Hubble durante dos levantamientos completos del planeta", dijo en la explicación el cocreador David Sing, analista de la Universidad Johns Hopkins de Maryland.

Al unir estos datos sobre el lado nocturno de WASP-121 b con la información sobre el lado diurno del exoplaneta, el grupo está tratando de descubrir nuevos bits de conocimiento sobre cómo se llena el clima del planeta en general. El grupo tuvo la opción de observar el patrón de agua total del planeta y, al hacerlo, se convirtió en el primero en concentrarse en el patrón de agua total de un exoplaneta, según la afirmación.

A pesar de todo, hay mucho que aprender. El grupo tiene la intención de investigar adicionalmente el exoplaneta con el telescopio espacial James Webb de la NASA, un observatorio de vanguardia que últimamente ha aparecido en el espacio para concentrarse en los confines del universo en el infrarrojo.

Fuente: Space.com

Júpiter WASP-121 b, Astronomía, Planetas

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